El estudiante gay iraní de 19 años Medhi Kazemi podría ser devuelto próximamente a su país. Su caso ha saltado a la prensa internacional con un eco que no han tenido otras situaciones personales similares, ya que a su expediente de expulsión se suma que Kazemi está requerido por la Justicia iraní por su orientación sexual y que el que era su pareja fue ejecutado en 2006, acusado de “prácticas de sodomía”.
Kazemi se encuentra actualmente en Rotterdam, desde donde se le enviara a Londres tras no lograr obtener asilo político en Holanda. Su caso es especialmente complicado, ya que ha solicitado poder quedarse tanto en el Reino Unido como en Holanda, por lo que su petición no ha podido ser estudiada en el segundo país y se le remite directamente al país donde lo pidió primero.
Londres había rechazado con anterioridad su expediente, procediendo a tramitar la correspondiente orden de expulsión. Por ello, según la ONG Everyone Group, Medhi salió del país, hacia la Europa continental, desde donde quería viajar a Canadá. En Alemania fue detenido y los agentes le llevaron hasta la frontera holandesa, donde creyeron que tendría más posibilidades de conseguir su objetivo.
Ahora, según el Convenio de Dublín, Holanda no puede hacerse cargo de su caso, teniendo que regresar al Reino Unido. Desde Everyone Group, un colectivo italiano que sigue este tipo de casos, se ha pedido a la UE y al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados que intenten detener la expulsión del joven iraní y que censuren la política de asilo de Londres, que hace unos meses ya fue muy criticada por la situación de otra chica iraní, Pegah, que estuvo a punto de ser enviada de vuelta a Teherán.
Italia pide a Londres que no deporte a Kazemi
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia ha solicitado al gobierno de Londres que no acceda a la deportación a Irán de Medhi Kazemi.
La petición, según un comunicado de la cancillería italiana, fue hecha por el jefe del Gabinete del Ministerio, el embajador Ferdinando Nelli Feroci, a través de una llamada telefónica el encargado de negocios británico en Roma, Alastair McPhail.
El embajador italiano dirigió un llamamiento a las autoridades británicas para que, «por razones humanitarias», reconsideren el caso, y conceda el asilo político a Medhi, hasta ahora denegado, o al menos suspenda la deportación.
Campaña en Francia para evitar la expulsión de un gay georgiano
En Francia, los colectivos LGTB han lanzado en los últimos días la voz de alarma ante la situación de otro chico homosexual, que se encuentra en situación irregular en el país y que podría ser expulsado, a pesar de que en su país (Georgia) peligra su integridad física.
Es el caso de Louka, un gay georgiano de 23 años, que fue detenido en Estrasburgo y huyó de su país para escapar de las constantes agresiones, que le llevaron incluso a ser hospitalizado, apuntó el grupo de asociaciones que están apoyando su demanda de asilo.
DosManzanas + EFE


A reserva de tener más información sobre el caso, por lo pronto se queda uno sin palabras ante una situación tan indignante, y más bien surgen preguntas. ¿Qué razones esgrimen en Holanda y el Reino Unido para negar el asilo? ¿Y la cacareada defensa de los derechos humanos y civiles en la Europa occidental? ¿Es este otro caso en que cuestiones políticas pesan más sobre los gobiernos que la defensa de los derechos humanos? Si un homosexual en peligro de muerte ya no puede obtener asilo en un país como Holanda, con toda su tradición liberal y humanista, es como para ponerse a temblar.